miércoles, 21 de agosto de 2024
domingo, 28 de julio de 2024
VIVIR EN CONVERSION…FORMA DE ALIVIAR LA ENFERMEDAD
La forma de aliviar, no los síntomas, sino la enfermedad…es viviendo en conversión, afirman los escolapios.
La conversión como proceso de
madurez humana no se logra de un momento a otro, como un cambio radical
abrupto, sino que se consigue mediante un enfoque gradual, un proceso
secuencial, que nos mueve progresivamente sobre un continuum de crecimiento
espiritual.
El proceso de conversión implica
“dejar atrás al hombre viejo y dar paso al renacer del hombre nuevo (…) es un
largo proceso que comienza por una toma de conciencia, seguida de una crisis
inicial y una decisión en el que hay momentos fuertes, momentos difíciles, y
crisis de maduración donde debemos volver a elegir reiteradamente” para corregir
nuestras fallas y errores e ir ajustando nuestro comportamiento “a las
enseñanzas y principios proclamados y encarnados por cristo”, señala el sacerdote
y escritor chileno Segundo Galilea.
El proceso incipiente de
conversión, que comienza con la superación de nuestros defectos, es el que está
a nuestro alcance…porque el proceso profundo de conversión, que implica la
superación del pecado o de los principios quebrantados, requieren del apoyo de
la Providencia, dado que, tal como lo señala el sacerdote colombiano Juan Jaime Escobar
“la posibilidad de vivir una vida de compasión, de vivir una vida buena, es una
realidad que escapa a la mera capacidad humana”.
En virtud de lo anterior, nos
detendremos en la etapa incipiente de este proceso de conversión, el cual se
realiza negándonos a utilizar los mecanismos de defensa de la inconciencia, la
justificación teórica, darle gusto
al mal, la culpabilización psicológica y la búsqueda de compensaciones como estrategias
para aliviar los síntomas de la enfermedad.
Vivir en conversión consiste,
entonces, en una toma de conciencia de un error, seguida de la decisión de
optar por no volver a cometerlo… en empezar a darme cuenta de mis errores. Si
soy imprudente, por ejemplo, es darme cuenta de que lo soy, y empezar a no
seguir siéndolo, mediante una vigilancia constante de mi comportamiento. De
esta manera desandamos el camino y desaprendemos el habito nocivo.
No justificando teóricamente nuestros
errores ni el mal que habita en nosotros y que hacemos, sino denunciándolo y
analizándolo con valentía. Como señalábamos la justificación teórica es la
búsqueda de dos o tres razones elegantes que disfracen la realidad…esa
capacidad que tenemos para autoengañarnos, para actuar mal y estar convencidos
de que actuamos bien. Como las disculpas teóricas nos hacen parecer justos ante
los demás y ante nuestra propia consciencia, vivir en conversión consiste en no
justificarnos.
No darle gusto a nuestras faltas
y males sino aprendiendo a sufrir nuestro mal...es vivir en conversión.
No culpabilizándonos, no
exagerándolo todo, pues de esta manera no nos sentimos enfermizamente
angustiados por nuestro error, sino que sentimos un pesar tranquilo, alegre.
Cuando hay angustia, hay problema psicológico, no conversión. La conversión es
paz, es confianza, es alegría.
Renunciando a las compensaciones...
tal vez tengo debilidades, fallas, errores...pero como es difícil enfrentarlas,
en lugar de superarlas busco compensaciones en la droga, el alcohol para
olvidar y huir, en horas y horas de TV, en acumular posesiones, en la entrega a
la búsqueda de dinero, a la búsqueda de placer, y la felicidad aparente. Renunciar
a este mecanismo consiste en concentrar mis esfuerzos en ser integro…ajustar mis
comportamientos a principios eternos, en cultivar una rica vida privada
leyendo, reflexionando, a través del discernimiento, y prestando un servicio.
Aquí es importante aclarar que
los bienes placenteros mencionados de la tv, las posesiones, la entrega a la búsqueda
de dinero y placer…son un goce y deleite sobreviniente, si el sujeto no los usa
para huir y eludir sus debilidades, fallas y errores. Pero si se buscan como
una compensación para eludir la tarea de superar las debilidades, fallas,
errores, males y pecados…se convierten en una nueva y sofisticada enfermedad, entendida
la compensación como el mecanismo de defensa utilizado para “encubrir las
debilidades, frustraciones, insuficiencias o incompetencias en una área de la
vida enfocándose o destacándose en otra”, para mantener el equilibrio emocional.
domingo, 7 de julio de 2024
ALIVIOS A LOS SINTOMAS DE LA ENFERMEDAD
https://www.diocesisdesantamarta.org/staff/alivios-a-los-sintomas-de-la-enfermedad/
https://elmeridiano.co/opinion/alivios-a-los-sintomas-de-la-enfermedad
La mayor parte de la gente sólo busca aliviar los síntomas de la enfermedad, los síntomas del mal, aliviar el peso del pecado, señalan los padres escolapios en su documento “vivir en conversión” … pero casi nadie quiere curarse.
Los alivios que solemos buscar afirman
los escolapios son: la inconsciencia, la justificación teórica, darle gusto al
mal, la culpabilización psicológica y la búsqueda de compensaciones.
La inconsciencia es creerme sin mal,
es creerme sin fallas, sin defectos…es no darme cuenta de mis errores. Sin duda
creer que el mal no tiene efecto en mi vida…no darme cuenta, es el alivio más
eficaz, pero la inconsciencia no quita el mal, sino que lo esconde muy bien. No
tener conciencia del mal es creerme bueno, creerme sin fallas, es creer que
dentro de mí no existen fuerzas de muerte. Me escondo detrás de la máscara del
“buena gente”, y no conozco mi mal, mis errores, mis defectos…y nos creemos
buenos, irreprochables. En efecto, la inconsciencia, el no darnos cuenta nos
calma, nos alivia… pero no nos sabemos enfermos…seguimos enfermos por dentro.
La
justificación teórica es la búsqueda de dos o tres razones elegantes que
disfracen la realidad. La fuerza del mal, la mayor potencia del mal está en la
capacidad que tenemos para disfrazar el bien, lo que objetivamente es mal. La
increíble fuerza del mal viene justamente de esa capacidad que tenemos para engañarnos,
para actuar mal y estar convencidos de que actuamos bien. Inventar razones de
su actuar. ¡Qué fácil es mentirse!... ese es el poder del mal: la mentira, el
autoengaño. Las disculpas teóricas nos hacen parecer justos ante los demás y
ante nuestra propia consciencia…eso nos alivia, nos tranquiliza… pero algo
dentro de nosotros sabe que estamos enfermos.
Darle gusto al
pecado. Otra manera de aliviar el dolor que causa el mal es darle gusto al mal.
Si el pecado quiere pecar, pues pequemos, que ya nuestra inteligencia pensara
una buena disculpa para no sentirnos mal.
La
culpabilización psicológica…hacernos las víctimas. Una forma de aliviar el mal
es exagerándolo todo…. Y entrar en una culpabilización,
autocompasión…victimización. Se puede huir del mal no reconociendo lo que se ha
hecho, o se puede huir también exagerándolo todo. Se crea un mecanismo de propia
minusvaloración, ya para sentirse mejor consolándose a sí mismo…ya para
provocar lástima de los demás. Pero, la culpabilización, a pesar de dar un
pequeño alivio mediante la autocompasión, hiere psicológicamente, pues no sólo
no quita el mal, sino que además hace daño a la persona.
Por último, la búsqueda de
compensaciones. Tal vez tengo debilidades, fallas, errores...pero como es
difícil enfrentarlo, busco una compensación: unos buscan la droga, el alcohol
para olvidar y huir; otros se embotan con horas y horas de TV; otros acumulan
posesiones; otros se entregan a la búsqueda de dinero; otros a la búsqueda de
placer; otros a la búsqueda de la felicidad sustentada no en grandes ideales sino en valores
sobre un mínimo humano posible…en la que nos pedimos unos valores sobre un
mínimo esfuerzo humano posible, y no sobre una base de máximos en la que nos
pedimos el mejor comportamiento humano posible.
De diferentes maneras el ser
humano busca huir de sus errores, olvidarse del mal, pero el mal no solo no
desaparece, sino que las compensaciones son una nueva y sofisticada forma de enfermedad.
jueves, 27 de junio de 2024
TARCILA PALOMINO DE PEREZ
https://www.facebook.com/share/vz5HKWCPRNjsz9ko/?mibextid=oFDknk
La inevitable partida de nuestra adorada Mami nos vuelve a sumir en la tristeza…pues el ángel del dolor ha tocado nuestra puerta… otra vez… y nos ha dejado… ahora sí… en completa orfandad…, pues ya no gozaremos de su mansedumbre, delicadeza, bondad, amor y refugio, aristas distintivas de toda su existencia.
Si pudiéramos resumir en una sola frase toda la grandeza de su ser…. me atrevería a decir que la enorme riqueza espiritual exhibida, por ella, en cada una de las etapas de su vida, se puede armonizar en una unidad coherente: SERVICIO SILENCIOSO… que brinda las luces para comprender lo que le dio sentido y plenitud a su existencia.
Servicio silencioso dispuesto, no sólo, para desplegar las capacidades de cada uno de los integrantes de su familia, familiares, y amigos...sino amor comprensivo para disolver cualquier pena y carga afectiva vivenciada en nuestra niñez, adolescencia y adultez. Quizá por ello, es que, se afirma, que el amor más parecido al amor de Dios…es el que profesa una madre: ...omnicomprensivo y misericordioso…, tal fue su talante…, del cual fuimos receptores primarios, y que ha dejado una profunda huella de sensibilidad en nuestras almas.
Hoy, precisamente,… en la película “la cabaña”, vi por primera vez…la personificación de Dios… en una mujer…, lo que me ha parecido una muy importante resignificación del rol femenino en la construcción social del mundo y en el cuidado que debemos dispensarle a la naturaleza, en un momento crítico de nuestra historia, pues, su reconstrucción, exige, paradójicamente,… sensibilidad:…base insustituible para iniciar la conversión espiritual y ecológica que permitirá asegurar la supervivencia y calidad de vida… humanos.
De manera que con esos aprendizajes de sensibilidad interiorizados en nuestros genes y comportamientos quedamos debidamente equipados y…con el deber de irradiarlos… a nuestras familias… y a donde el influjo de nuestro carácter nos arrastre.
Para redondear y reafirmar la solidez de su singularidad, expresada en su entrega silenciosa, su último adiós realizado en la comodidad de su cama y de su habitación…y con su rostro lozano, sereno y tranquilo…su partida realizada…calladamente…consolidó su heroica y bella misión terrenal… al irse…silenciosamente, sin ruido ni bullicio… y sin agonía… pues solo bastaron unos cuantos minutos para hacer el transito: …el breve lapso de tiempo que duró hacer el habitual tinto que mi hermana siempre le preparaba….
…En efecto, antes de bajar a la cocina, esa mañana, Ana Teresa, como todos los días, entraba y miraba desde la puerta si ya había despertado o continuaba dormida… y ese día, el 27 de junio, constató a las 6: 15 am que aún permanecía dormida… con la placidez acostumbrada…. pero a la 6:30 cuando subió a llevarle el café……ya nuestra madre estaba siendo recibida en la eternidad…. pues a la luz de mis ojos… mi madre se hizo digna de la vida eterna.
Solo nos resta agradecer a la providencia el habernos permitido tenerla durante 9 años más…. nueve largos y prolongados años… que nos permitieron, además, de contar con un santuario de paz, como islote, en medio de este convulsionado vivir…. mitigar, en parte, la temprana partida de su eterno amor… y de nuestro querido Don Juan.
martes, 25 de junio de 2024
ESTILOS DE COMPORTAMIENTO…BASE PARA APROXIMACION A LA DIMENSION EMOCIONAL
La inteligencia emocional, según lo plantea Stephen Covey, es una de las cuatro capacidades que se nos han concedido como don de nacimiento…pero como dicha capacidad nos es otorgada en germen, es preciso comprenderla y desarrollarla…para manejar de mejor manera los conflictos siempre presentes por ser inherentes a la vida humana.
En tal virtud, el conocimiento y
entendimiento de las emociones, tanto de las nuestras como de las del otro, es
un paso vital en la negociación de conflictos porque con nuestro proceder
podemos estimular el escalamiento del conflicto…Por tanto, debemos ser muy
cuidadosos para no fomentar su escalamiento con nuestros actos y comportamientos.
Pero, cuidar mis comportamientos,
implica el enorme desafío de conocer y reconocer la emocionalidad humana, para
gobernar mis emociones y comprender la emocionalidad comprometida del otro. Y
como la cultura occidental no fomenta este conocimiento, exhibimos una gran
incapacidad y torpeza para manejar las pasiones humanas de la ira, envidia y
egoísmo, y por ende para manejar los conflictos…que ha derivado en un
analfabetismo afectivo, caldo de cultivo, que origina el escalamiento del
conflicto en el interactuar cotidiano.
Una forma rápida de tener una idea de nuestra emocionalidad y
de la de nuestros semejantes, es través del método DISC, desarrollado por W.
Martson, que agrupa en cuatro estilos, los patrones de comportamiento humanos
relacionados directamente con su temperamento: Dominante (D), Influyente (I),
Servicial (S) y Concienzudo (C), cuyas principales características
organizacionales, según lo expresara la dra. María del Rosario Torres, en su
curso de resolución de conflictos son:
D=
Dominante (Colérico). Color: amarillo; Versión pájaro: cóndor; Miedo básico: fallar; Motivador: poder y fuerza; Valor
para la organización: persona de resultados; Fuerza de ventas: cierre de
negocios.
I=Influyente (Sanguíneo). Color: rojo. Versión pájaro: loro; Miedo básico: rechazo; Motivador: reconocimiento; Valor para la organización: Trabajo con personas; Fuerza de ventas: apertura de negocios.
S=Servicial (Flemático). Color: azul. Versión pájaro: paloma; Miedo básico: cambio; Motivador: seguridad; Valor para la organización: áreas de soporte y administrativas; Fuerza de ventas: servicios, atención y ayuda.
C= Concienzudo (Melancólico). Color: verde. Versión pájaro: búho; Miedo básico: Conflictos; Motivador: reglas y procedimientos; Valor para la organización: áreas técnicas y de calidad; Fuerza de ventas: contratos y aspectos técnicos.
“No es necesario que cambies tu estilo…Sólo debes ser capaz de adoptar otros estilos cuando sea el momento adecuado. El secreto es la adaptabilidad: cada uno posee un estilo característico, una manera particular de expresarse y de interpretar el mundo. Si realmente comprendiéramos cómo se comportan estos cuatro estilos, la comunicación y la cooperación serían muy sencillas”.
De manera que si uno es líder de un grupo, a un colaborador amarillo debes asignarle asuntos que impliquen un reto, un desafío, un cambio…lo cual no deberías hacer con un azul, dada su timidez y miedo al cambio; si por el contrario quieres que un asunto sea manejado con mucho análisis y detalle, debes apoyarte en un colaborador verde; si quieres adelantar una actividad de trabajo en equipo puedes apoyarte mejor en un azul que en un verde o amarillo; y si tienes un hijo con estilo de comportamiento azul, debes darle más tiempo de espera para que realice las actividades domesticas que le delegues y acompañarlo afectivamente durante un tiempo más prolongado, contrario a si su estilo de comportamiento fuera amarillo.
En síntesis, la regla de oro para liderar grupos familiares o laborales es: “trata a los demás como ellos necesitan ser tratados y no del modo que yo necesito que me traten”. Vale decir, debo tratarlos conforme a su estilo de comportamiento, y no de acuerdo a como yo quiero que me traten.
lunes, 17 de junio de 2024
MUERTE, POLARIZACION Y CORRUPCIÓN…LAS PRINCIPALES ENFERMEDADES DE LA SOCIEDAD COLOMBIANA
Así lo afirmo monseñor Luis José
Rueda Aparicio en la solemne eucaristía de renovación de la consagración del
país al Sagrado Corazón de Jesús, el pasado 7 de junio de 2024 en la catedral
primada de Colombia:
“Debemos reconocer con humildad
que dentro de nuestra forma de vida y en nuestra sociedad nos aquejan dolorosas
enfermedades...permítanme mencionar solo tres (3): la amenaza múltiple y
permanente a la vida humana; la polarización; y la corrupción, como tercera
enfermedad”.
Hoy nos detendremos en la
polarización, segunda etapa de las cinco fases del conflicto, a saber:
discusión, polarización, segregación (ruptura de la comunicación), ejercicio
violento y destrucción. “es lamentable que nos hemos acostumbrado a la
estigmatización, a la agresividad y al lenguaje agresivo a todos los
niveles...estos son síntomas de una causa interna que produce esa enfermedad…
¿cuál es esa causa interna que nos polariza? el odio…toda polarización es
toxica. Nos hace mal...desata en nuestra sociedad e incluso en nuestras
familias, enemistades, rivalidades de muerte, y contradicciones que ahondan los
problemas fundamentales...mientras gastamos la vida, las energías en agredir a
los otros …deberíamos gastar nuestras capacidades, nuestra vida y nuestro
tiempo…en buscar la unidad”, afirma el cardenal.
En efecto, hoy en día, observamos
divisiones y enemistades al interior de algunas familias por diferencias
políticas; y en los chats grupales la polarización es el pan diario de cada
día… en el chat grupal de profesionales geógrafos, por ejemplo, me creen
uribista, por la sencilla razón de no irme lanza en ristre contra Uribe ni
compartir mensajes y videos contra el expresidente. Y en el chat de amigos del
barrio, creen lo contrario…que soy petrista…por no replicar videos ni mensajes
contra el presidente.
“No nos salvaran las confrontaciones ideológicas,
por tanto, no las alimentemos, no alimentemos las divisiones y la agresividad,
no alimentemos la polarización, es decir sanemos la palabra, nuestra forma de
comunicarnos y de relacionarnos…necesitamos con urgencia todos los colombianos
la medicina del encuentro, la valentía para escucharnos, para vivir el dialogo
sincero…este es el camino que nos permitirá llegar, desde nuestras
diversidades, a la unidad nacional...la división de nosotros nos empobrece, no
nos permite el desarrollo integral del país...por favor no permitamos que
sigamos divididos...trabajemos todos por la unidad nacional.
Y eso significa ponernos una meta
común, buscar lo que nos une para trabajar juntos, Colombia nos pertenece y el
futuro también… entonces con la participación de toda la sociedad... aquí
ninguno puede decir, eso no juega conmigo, eso no me corresponde…es una
corresponsabilidad de todos los colombianos: la institucionalidad publica, el
sector privado, la academia, los medios de comunicación, es decir, de todas las
fuerzas vivas del país”, señala monseñor.
lunes, 10 de junio de 2024
PERMITA EL DESAHOGO Y BUSQUE UN IMPACTO EMOCIONAL CONSTRUCTIVO
El conocimiento y entendimiento de las emociones, tanto de las nuestras como las del otro, es un paso vital en la negociación de conflictos, porque las emociones pueden bloquear los asuntos. Para ello la metodología de Harvard establece cinco (5) pasos para elconocimiento de las emociones: el paso número 1. El reconocimiento de la existencia de la emoción,tanto la propia como la de ellos; el paso número 2. Entrar a entenderlas y lograr conocer las causas, los efectos y las manifestaciones; el paso 3. Reconocerlas como LEGITIMAS y enfocarseexplícitamente en las emociones comprometidas.
Hoy desarrollaremos los dos pasos
restantes: el desahogo y el impacto emocional constructivo
El paso 4. El desahogo. a. Permita que ellos se
desahoguen, pues esto tiene EFECTOS POSITIVOS; si el otro se considera
escuchado, lo agradecerá y de alguna forma lo retribuirá. Al ser escuchados…ellos
liberan sus sentimientos…y al hablar estarán dando información útil para
redefinir la estrategia; y la energía restante se puede usar para solucionar el
problema y no para atacar.
b. No interrumpa al que se está
desahogando… por el contrario brinde el ambiente para que el desahogo sea
total. NO OLIVIDE que NO SE PUEDEN DESCARTAR los elementos TEATRALES, que
esconden un juego de engaños o fingimiento.
c. No dejarse enganchar. No
reaccione a las explosiones emocionales del otro, pues hacerlo significaría
jugar el mismo juego. Sea consciente del gran riesgo de reaccionar
violentamente. Reaccionar en forma acalorada hará que se pierda el pensamiento
lógico y las decisiones que se tomen no sean las mejores. Sacarlo a usted de
casillas PUEDE SER una de las posibles TACTICAS. Si se reconoce esto es MAS
DIFICIL CAER EN LA TRAMPA. También es posible que el otro este actuando
emocionalmente para no hacer visible la falta de argumentos. Recuerdo una vez
en una reunión del comité paritario de Ecopetrol, que un miembro del sindicato
de la USO insulto muy fuerte al gerente de la zona Caribe en Santa Marta…y
todos quedamos fríos…y el gerente para sorpresa de todos…tomo un papel en su
mano y dijo: en que punto era que íbamos…le cambio la respuesta…su interlocutor
lo que buscaba era desestabilizarlo y no lo consiguió…el gerente no cayó en la
trampa.
Una de las formas para actuar ante
un arrebato emocional del otro es: insistir en la negociación y continuar solicitando
argumentos; puede usarse también el humor; recesos; cambio de negociador; reacción
controlada. Los buenos negociadores no contestan los ataques con ataques, ni
las propuestas con contrapropuestas. Ellos ante un ataque reaccionan indagando
acerca de la razón que tuvo el otro para atacar. Lo hacen mediante preguntas
directas al atacante…haciendo la analogía con el deporte…no es ping-pong… sino
ajedrez.
Tenga en cuenta algunos elementos
y directrices cuando se habla de emociones: sea explicito; hable con
sentimiento; sea especifico; no culpabilice; hable en forma de chequeo de las
situaciones; y brinde una fácil y digna salida al otro.
Paso 5. Busque un impacto
emocional constructivo. Para parar la batalla use GESTOS SIMBOLICOS de bajo
costo, un gesto que indique el deseo de acercamiento. a. Preparar el espacio
para una negociación amable y genere una emocionalidad positiva que promueva seguridad,
optimismo, confianza, aceptación, respeto e interés por el otro.
b. Habilidad para reconocer errores
propios. Pedir disculpas necesarias en el momento y forma adecuados; una
disculpa sincera puede ser una ACCION MUY EFECTIVA. No debemos asumir que pedir
disculpas es MUESTRA DE DEBILIDAD. Mas bien debe verse como un símbolo de
comportamiento Ético, Justo, Balanceado. NO AFECTAR NEGATIVAMENTE EL EGO DEL
OTRO. Si no puedes matar al león, no lo hieras (Maquiavelo)…si esto ocurre el
EGO DOLIDO pasara a ser lo más importante.
Recuerde que la inteligencia
emocional es la garantía para alcanzar los proyectos de largo plazo…la
construcción de una familia, por ejemplo...porque permite el manejo adecuado de
los conflictos siempre presentes en la interacción humana.






